Esta semana iniciaremos el artículo, recordando primeramente que vivimos en un mundo finito y limitado y por tanto con recursos igualmente limitados. Es necesario decir que si los recursos son limitados también su empleo y por tanto la velocidad de desaparición de los mismos está directamente relacionada con la población de la tierra y la población sigue aumentando.  Necesitamos cada vez más pescado vacas cerdos y ovejas, para comer, más terreno para cultivar alimentos vegetales, más extracción de metales, más espacio para poner nuestras basuras y mucha más agua y energía para poder beber y realizar todas y cada una de las actividades anteriores, puesto que en todas son necesarias.

Hoy nos vamos a referir a la Energía, pero como es un concepto muy amplio, nos referiremos a la parte de la energía que más en contacto está con nosotros directamente, la ENERGÍA ELECTRICA y nuestra capacidad para reducir su empleo.

La energía eléctrica no es como tal una Energía es una forma de utilización y empleo de la misma. La energía se obtiene de una serie de procesos, químicos, térmicos, cinéticos (saltos de agua), etc., que son convertidos en energía eléctrica mediante generadores que trasforman la energía mecánica en eléctrica (habitualmente no en los procesos químicos) para su transporte y mejor utilización por los consumidores.

Como los recursos son limitados y estamos en un proceso de agotamiento – en nuestro caso el petróleo y sus derivados aunque también del Uranio y Gas- las Autoridades intentan actuar desde dos vertientes: la sustitución de las fuentes energéticas actuales en proceso de agotamiento, por fuentes de energía renovables como viento, sol, biomasa, geotérmica, etc y de paso emitir menos gases contaminantes  a la atmósfera y la segunda vertiente de actuación, rebajando nuestro consumo que hacemos de las fuentes de energía.

balance-neto

Para la sustitución de fuentes de energía clásicas se han ido fomentado la instalación de energías renovables en nuestras casas, como los paneles fotovoltaicos, utilización de calderas de pallets (biomasa), etc Y en la segunda vertiente las actuaciones vienen dadas por la rebaja de los consumos actuales, principalmente en los dos focos que ellos creen que más se consume, los edificios por la falta de aislamiento y estanqueidad y en los transportes rebajando los consumos y emisiones.

En cuanto a la primera: la instalación de paneles solares para rebajar el consumo de energía de la Red, se fomentó su desarrollo y en mucho países entre ellos el nuestro se implementaron gran cantidad de ellos, pero posteriormente se cambiaron las leyes impidiendo que el desarrollo de las pequeñas instalaciones. Afortunadamente el mes pasado, una nueva ley ha abierto el paso a la eliminación del llamado “impuesto al sol” y a la posibilidad de aceptación por “el sistema eléctrico” de la aplicación del “balance neto” que no es otra cosa que aceptar que la generación particular de nuestros paneles solares, se descuente sin otros requisitos, de la energía que consumimos de la red eléctrica. Ya hablaremos en otro artículo de ello

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Pues bien en una sociedad desarrollada como la nuestra, entre el 40%-50% (dependiendo de las fuentes consultadas) de la energía que consumimos, lo hacemos en nuestros hogares y es por ese motivo por lo que se fueron implementado a nivel general –mundial- medidas de ahorro y eficiencia, pero sobre todo en la Unión Europea, tanto en los transportes como en los consumos de nuestras casas. Así pues en una primera etapa fueron implantando las calificaciones energéticas de nuestros electrodomésticos, para que los ciudadanos sustituyéramos los equipos por otros mucho más eficientes o ahorradores. Después como segunda etapa las certificaciones energéticas de los edificios para que todo el mundo fuera consciente de que el consumo energético de ellos que depende en gran medida de la calidad de la edificación de los mismos. Un edificio bien construido y debidamente aislado, siguiendo las normas técnicas, necesita muy poca energía para ser calentado o refrigerado, pero si no está bien ejecutado los consumos energéticos se disparan.

En los edificios existentes la actuación para rebajar el consumo energético suele será cara y difícil pues dependerá de muchos factores: como orientación, disponibilidad de cubiertas libres (para uso de energía renovables), sombras de otros edificios, etc. Sin embargo la ejecución y buen asilamiento de un edificio de nuevo diseño, es un poco más cara pero se amortiza en muy poco tiempo

En Europa tenemos una directiva, a punto de entrar en vigor, que ya nos habla de la construcción de edificios que emplean una cantidad de energía muy baja. Son los llamados edificios EECN (edificios de consumo de energía casi nulo)

https://eur-lex.europa.eu/legal-content/EN/TXT/?uri=CELEX%3A32016H1318

Pero que podemos hacer nosotros desde nuestro hogar, para reducir nuestro gasto energético y colaborar a reducir el consumo energético global?, pues al igual que nuestras autoridades diseñaron dos tipos de actuaciones, una para rebajar el consumo sustituyendo la generación clásica de recursos por fuentes de energía renovables y otras para reducir la necesidad de la energía, de igual forma nosotros podemos en nuestras colaborar de las siguientes formas:

¨       Instalando paneles solares FV para producir energía totalmente limpia en nuestra casa

¨       Instalando colectores solares para producir calor solar y calentar el agua para nuestra ducha  o para la calefacción de nuestra casa

¨       Sustituyendo electrodomésticos con calificación energética baja por otros más eficientes. O sustituyendo  sistemas de calefacción/refrigeración por otros más eficientes como la aerotermia

¨       Mejorar la “envolvente” de la casa, o sea “la piel” de nuestra casa para que esté mucho más y mejor aislada y de esa forma necesitar menor energía que demandamos de la red.

Los tres primeros puntos son muy fácil de entender, no así el último punto, que intentaré de aclarar. La “envolvente” o piel de la casa son todos aquellos elementos que están en contacto con el exterior, como por ejemplo: puertas, ventanas, paredes de fachada, suelo, tejado inclinado, cubiertas planas y huecos en general. Todos ellos al estar directamente en contacto con el exterior, transmiten la energía que está dentro y que nosotros hemos generado para calentar o refrigerar el edificio al exterior. La demanda para calentar o refrigerar el edificio/casa será función de lo bien o mal aislada que esté la “envolvente” del edificio, Si está mal aislado, la demanda de energía será grande y el pago de la factura energética será enorme y no contribuiremos en nada a reducir las emisiones a la atmósfera. Tomaremos por ejemplo una ventana. Una ventana metálica normal de las que tenemos habitualmente en casa, tiene una transmisión de calor muy alta o sea pierde una gran cantidad de energía a través de ella, si por ejemplo le colocamos una contraventana (doble ventana) junto a ella la pérdida de energía es mucho más baja, también mejoraremos las pérdidas sustituyendo la ventana metálica actual de un cristal por ventanas de cristales con cámara de aire, también mejorará más todavía si el marco tiene rotura de puente térmico y así con otros elementos. Curiosamente suele haber subvenciones para el cambio de elementos como las ventanas en los organismos autonómicos o nacionales y muy poca gente las conocen y por tanto no se puede aprovechar de ellas y de esa forma que las  inversiones en mejoras de los edificios sean más bajas a los ciudadanos.

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Los tres primeros puntos son muy fácil de entender, no así el último punto, que intentaré de aclarar. La “envolvente” o piel de la casa son todos aquellos elementos que están en contacto con el exterior, como por ejemplo: puertas, ventanas, paredes de fachada, suelo, tejado inclinado, cubiertas planas y huecos en general. Todos ellos al estar directamente en contacto con el exterior, transmiten la energía que está dentro y que nosotros hemos generado para calentar o refrigerar el edificio al exterior. La demanda para calentar o refrigerar el edificio/casa será función de lo bien o mal aislada que esté la “envolvente” del edificio, Si está mal aislado, la demanda de energía será grande y el pago de la factura energética será enorme y no contribuiremos en nada a reducir las emisiones a la atmósfera. Tomaremos por ejemplo una ventana. Una ventana metálica normal de las que tenemos habitualmente en casa, tiene una transmisión de calor muy alta o sea pierde una gran cantidad de energía a través de ella, si por ejemplo le colocamos una contraventana (doble ventana) junto a ella la pérdida de energía es mucho más baja, también mejoraremos las pérdidas sustituyendo la ventana metálica actual de un cristal por ventanas de cristales con cámara de aire, también mejorará más todavía si el marco tiene rotura de puente térmico y así con otros elementos. Curiosamente suele haber subvenciones para el cambio de elementos como las ventanas en los organismos autonómicos o nacionales y muy poca gente las conocen y por tanto no se puede aprovechar de ellas y de esa forma que las  inversiones en mejoras de los edificios sean más bajas a los ciudadanos.

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